La mancha en la vida 

1.f. Señal que una cosa hace en un cuerpogeneralmente ensuciándolo o echándolo a perder.
La primera acepción de mancha en el diccionario de la RAE.
Yo me vuelvo a la belleza de las grietas del Kintsugi, a la permanencia/impermanencia de las manchas en mi vida. A ratos una, a ratos, otra.
Y vuelvo a la RAE.
2. f. Parte de alguna cosa con distinto color del general o dominante en ella.
3. f. Pedazo de terreno que se distingue de los inmediatos por alguna cualidad.
Vale. Me quedo un rato ahí. En eso de distinto color o dominante en ella. En esa cualidad que la distingue del resto. Eso también puede ser bello. Lo es, si aprendo a mirarlo así. La belleza de la mancha impermanente. Y la belleza de la mancha permanente, también. Seguramente ahí se queda la mancha, la grieta. A la vez, se transforma, la mancha, la grieta, la vida. La belleza de la mancha en la vida.

 de

Aquieto y me muevo

Solo camino poco a poco. Eso no es lento. Ese es el ritmo ahora. Mientras transito desde dentro hacia fuera, me vuelvo a parar un rato ahí, en el fondo hondo, donde parece que no pasa nada y está viviendo todo. Luego, casi seguro que salto al vacío. Me meto en ese hueco que está tan lleno como esta mañana, cuando me despierto de una noche larga y el caracol camina poco a poco. Buscando el ritmo. Ahí estoy mientras no dejo de caminar. Aquieto y me muevo.

Si salgo o me quedo

Para saber si salgo o me quedo, aquieto. Con la claridad que la espera es la construcción de lo que no llega para no quedarme donde estoy ahora. Quedarme para volar, tansitar para nutrir, no para huir. Seguir danzando con ganas de seguir enraizando. Así cuento la reubicación en este espacio sin paredes hoy,  donde el cuerpo se agita, el impulso pulsa y veo borroso, con esa claridad invisible donde ya está todo.

Bucear fuera

Exploro mientras buceo, cuando el sonido de la vida late en los oídos y no deja escuchar nada más que eso. Suena bien fuerte, imperturbable, immortal, único. Me dejo estar aquí mientras exploro que ahí fuera no, no siempre duele. Cuando la caricia es suave, concisa y clara. Si la palabra es pausada, fuerte y concisa. Puedo escuchar, danzar, crear, amar.

Nutrir el no lugar

Entender el no lugar aquí es más fácil que nunca. El no lugar trasciende el espacio y se coloca en el medio de todo. En lo que hago, en lo que veo, en lo que siento cuando no miro más allá. Fuera gritan, gritan mucho. Y en este lugar grande, en esta casa sin techo y sin paredes, el no lugar es el lugar más claro. Aquí me quedo para transitar el día a día, para transitar la vida. Lo nutro en el movimiento hacia dentro para luego, volar fuera.

Silencios

En este tránsito hoy, el silencio, los silencios van ocupando espacio. Sobretodo cuando no están, cuando no los veo, no los escucho. El silencio no es mudo. Ocupa espacio y llena vacío. El silencio en la palabra, en la música, en una imagen. Ese silencio que se opone a ese ruido de lo externo, de lo interno. Ese ruido en forma de lo que sea que inunda, que a ratos invade los lugares, los encuentros. Y solo pido acallar las máquinas, los gritos, los altavoces grandes y pequeños mientras acallo la mente. Por ahí, aquieto. Y ahí, sí, me quedo un rato.